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  • Por qué Mercedes no esperaba un "Monza 2.0" de Kimi Antonelli en Bakú

    Por qué Mercedes no esperaba un "Monza 2.0" de Kimi Antonelli en Bakú

    Kimi Antonelli nunca iba a repetir una «Monza 2.0 en el Gran Premio de Azerbaiyán de Fórmula 1, según declaró el subdirector del equipo Mercedes, Bradley Lord, al referirse a la recuperación de su piloto.

    Hace tres semanas, Antonelli recibió una penalización por cambio de motor en el Gran Premio de Italia y logró una memorable victoria en casa tras salir desde la 19.ª posición de la parrilla.

    En esta ocasión, un problema técnico le restó tiempo en pista al piloto de Mercedes durante los entrenamientos del jueves, ya que solo completó 25 vueltas en toda la jornada, mientras que la mayoría de sus rivales dieron unas 45. Posteriormente, Antonelli chocó con suficiente fuerza contra el muro interior de la curva 1 en la Q1, lo que dañó irremediablemente su monoplaza, quedando en la 16.ª posición de la parrilla y lo que auguraba una carrera complicada.

    De hecho, el piloto de segundo año perdió una posición en la primera vuelta antes de abrirse paso entre el pelotón. Pero, a diferencia de lo ocurrido en Monza, donde ya ocupaba la segunda posición en la vuelta 16, Antonelli no logró entrar en el top 10 hasta la vuelta 17 en Bakú. Finalmente terminó quinto, tras mantenerse en gran medida al margen de los incidentes en las reanudaciones tras las salidas del coche de seguridad.

    «Se ha podido ver hoy que estaba un poco por debajo del ritmo de George, incluso cuando rodaba sin nadie delante», señaló Lord. «Y sin duda eso se debe, por un lado, a que George ha tenido un fin de semana increíblemente fuerte y, por otro, a que él no ha conseguido encontrar el feeling con el coche. Obviamente, perdió ese tiempo en la FP1, estuvo intentando recuperar terreno y luego tuvo el incidente en la clasificación.

    «Cuando se le exige al máximo al coche en la clasificación, es cuando los pilotos realmente captan cómo rinde y cómo se comporta. A él le faltaban esos puntos de referencia, pero creo que era importante no llegar a la carrera pensando que esto iba a ser un “Monza 2.0”. Es Bakú, es un circuito muy diferente, con otra dificultad para adelantar, otros retos, y él corrió muy bien la carrera tal y como se le presentó.

    Andrea Kimi Antonelli, Mercedes

    Andrea Kimi Antonelli, Mercedes

    Foto de: Michael Potts / LAT images vía Getty Images


    «De hecho, salió de la primera vuelta en la P17. Así que terminar en quinta posición, tener la intuición y la previsión para saber que se avecinaba un accidente en la curva 1 al reiniciarse la carrera, y apartarse de él para que los otros coches se salieran por sí mismos y él pudiera abrirse paso —aunque con algunos daños causados por uno de los Haas—, demostró hoy que tiene una visión de conjunto realmente buena.

    «Así que creo que remontar hasta la 5.ª posición —sin cometer ningún error, lo cual fue fundamental— fue una remontada realmente, realmente sólida y una muy buena señal de cara a las próximas carreras.

    De hecho, Antonelli fue significativamente más lento que su compañero de equipo George Russell, siendo los momentos más representativos las últimas siete vueltas antes del primer coche de seguridad y las últimas ocho vueltas de la carrera. Estuvo a 0,447 s de media en ese primer periodo, y luego a 0,619 s en el segundo —siempre con neumáticos e es similares—.

    Tras afirmar de forma intrigante que no tenía «nada que perder tras su contratiempo en la clasificación —lo cual resultaba sorprendente a la luz de la situación en el campeonato—, el joven acabó optando por un enfoque más cauteloso para la carrera y admitió haber «conducido como su abuela.

    ¿Podría la tercera victoria de Russell esta temporada, que ha reducido su desventaja en el campeonato de 81 a 66 puntos, afectar psicológicamente a Antonelli?, le preguntaron a Lord.

    «No creo que eso marque ninguna diferencia, respondió el británico. «Los pilotos se fijan sus propios estándares exigentes y quieren estar a la altura de ellos. Una de las grandes bazas y fortalezas de este equipo es que contamos con dos pilotos capaces de luchar en las primeras posiciones, conseguir la pole, lograr victorias impecables, y eso forma parte de la fortaleza del equipo».


  • Jacques Villeneuve defiende la decisión de Red Bull de dar órdenes de equipo en Azerbaiyán

    Jacques Villeneuve defiende la decisión de Red Bull de dar órdenes de equipo en Azerbaiyán

    Jacques Villeneuve, campeón de Fórmula 1 en 1997, ha respaldado la estrategia de Red Bull en el Gran Premio de Azerbaiyán.

    Durante las últimas vueltas de la carrera, disputada en el exigente Circuito Urbano de Bakú, Max Verstappen y su compañero de equipo Isack Hadjar rodaban uno detrás del otro.

    Aunque Hadjar tenía ventaja en cuanto a los neumáticos, la escudería de Milton Keynes decidió no dar instrucciones al cuatro veces campeón para que cediera su posición en pista y permitiera al piloto franco-argelino atacar a los coches que tenía por delante.

    Verstappen logró distanciarse en las últimas vueltas para plantar cara al ganador de la carrera, George Russell. Verstappen acabó finalmente segundo, a solo 0,196 segundos del piloto de Mercedes. Hadjar, que había estado de baja durante seis semanas por una lesión en la muñeca, terminó tercero.

    En declaraciones a la cadena Sky Sports F1, Villeneuve desestimó las sugerencias de que Red Bull debería haber intercambiado a sus pilotos y elogió la lectura de la carrera realizada por el equipo dirigido por Laurent Mekies.

    «Fue perfecto», afirmó el canadiense.  «No había motivo para pedirle a Max que dejara pasar a Isack. 

    Hadjar llevaba los neumáticos mejores y su tiempo por vuelta era similar al de Max. Así que, en un momento dado, cambiarían los neumáticos y, como hemos visto, Max abrió una ventaja de ocho segundos sobre Hadjar [en las últimas vueltas]».

    Max Verstappen, Red Bull Racing, Isack Hadjar, Red Bull Racing

    Max Verstappen, Red Bull Racing; Isack Hadjar, Red Bull Racing

    Foto de: Alex Pantling / LAT Images vía Getty Images


    «Max tenía más posibilidades de ponerse en cabeza, así que hicieron lo correcto».

    Mekies confirmó que el equipo sí barajó sus opciones en cuanto a las órdenes de equipo.

    «Analizamos todos estos escenarios, sinceramente, y luego decidimos mantener los coches en esas posiciones», declaró el jefe del equipo a Sky Sports F1.

    «Ambos pilotos han demostrado una gran disciplina al respecto. También hay que felicitar a Isack, que ha corrido con mucha inteligencia para asegurarnos el mejor resultado como equipo.

    Creíamos que era la mejor oportunidad para intentar alcanzar a Piastri y a Russell. Aquí es muy difícil no contar con que salga el coche de seguridad en algún momento. Todos estábamos esperando que saliera el coche de seguridad. 

    «Max tenía dificultades con los neumáticos medios en ese momento y sabíamos que con los blandos tendríamos más posibilidades. Al final, eso es lo que ocurrió.

    «Nos falta una décima, pero tuvimos la oportunidad de luchar con él y demostrar que teníamos el mismo ritmo».


  • ¿Quién durmió mejor anoche tras el GP de Azerbaiyán 2026?: Laurent Mekies

    ¿Quién durmió mejor anoche tras el GP de Azerbaiyán 2026?: Laurent Mekies

    Cada época requiere líderes diferentes. Despedirse de Christian Horner y, finalmente, de Helmut Marko fue una decisión audaz tras todo el éxito que Red Bull había disfrutado con el dúo que construyó el equipo desde cero hasta convertirlo en una máquina ganadora de títulos.

    Quizá esa fuera precisamente la clave. Red Bull se había convertido en una especie de avispero, con intrigas internas, luchas de poder y la marcha sucesiva de figuras clave. Reconstruir un equipo requiere un tipo de líder muy diferente al que lo crea.

    Laurent Mekies no podría ser más diferente de los creadores del equipo. Tranquilo, diplomático, racional y aparentemente siempre sonriente, el francés sin duda presenta una imagen muy diferente para Red Bull.

    Quizá sea una valoración demasiado simplista de alguien con quien realmente habría que trabajar para comprenderlo. Pero ahora estamos empezando a ver qué tipo de cultura está tratando de cultivar Mekies en uno de los equipos más exitosos de la Fórmula 1.

    Cuando Red Bull volvió a ganar en la segunda mitad del año pasado, a Mekies le preguntaban a menudo cuánto creía que había contribuido personalmente a ese progreso tras un difícil comienzo de temporada. Su respuesta solía ser «cero», o casi. Simplemente, no llevaba allí el tiempo suficiente como para influir mucho.

    «Qué buen tipo», dirían algunos. «Demasiado bien entrenado en relaciones públicas», podrían argumentar otros.

    Max Verstappen, Red Bull Racing, Isack Hadjar, Red Bull Racing

    Max Verstappen, Red Bull Racing, Isack Hadjar, Red Bull Racing

    Foto de: Mark Thompson / Getty Images

    Ya nadie le hace esa pregunta. Sigue siendo imposible cuantificar en qué medida el progreso de Red Bull en 2026 se debe a Mekies. Sin duda, el equipo se encuentra en una mejor situación que al inicio de la temporada, y probablemente no sea descabellado sugerir que, si bien Red Bull no está ganando la carrera por el desarrollo, al menos está manteniendo el ritmo de McLaren en ese ámbito.

    Su última actualización le valió a Red Bull su primer doble podio de la temporada en Bakú, donde Max Verstappen se quedó a solo 0,196 s de la victoria.

    En comparación con la situación en la que se encontraban Verstappen e Isack Hadjar en China o Japón, eso supone un avance considerable.

    Ya se venían observando indicios desde hace tiempo. Desde que se introdujo el paquete de Red Bull para Austria, cada vez que Verstappen ha terminado un Gran Premio ha subido al podio. A pesar de dos abandonos, solo ha sumado cinco puntos menos que Lando Norris durante ese periodo.

    La primera victoria de la temporada 2026 para Red Bull aún está por llegar, por supuesto. También hay muchos problemas que resolver, incluido el misterioso comportamiento del monoplaza, del que Verstappen ha hablado abiertamente .

    A pesar de la falta de trofeos, Mekies ya ha conseguido un par de victorias a título personal este año.

    La más evidente fue la de retener a Verstappen.

    Sí, quizá unos cuantos ceros más en el nuevo contrato ayudaron. Pero también se trata de un piloto que, hace solo unos meses, hablaba abiertamente de cuánto tiempo quería seguir en la Fórmula 1, más allá de para qué equipo quería correr.

    Max Verstappen, Red Bull Racing, Laurent Mekies, Red Bull Racing Team Principal

    Max Verstappen, Red Bull Racing, Laurent Mekies, director del equipo Red Bull Racing

    Foto: Red Bull Content Pool

    Mekies ha conseguido retener el mayor activo de Red Bull durante un poco más de tiempo. Es de suponer que Verstappen no se habría comprometido si no hubiera creído que Red Bull podría volver a ganar con regularidad. Mantener esa confianza forma parte, en gran medida, del trabajo de Mekies.

    Sin embargo, es el podio de Hadjar en Bakú el que quizá mejor ilustre el enfoque de Mekies.

    Hadjar no se limitó a reincorporarse a sus funciones este fin de semana. Regresó con la tranquilidad de contar con un nuevo contrato con Red Bull para 2027. Cuando se sentó en el sofá rojo, ridículamente grande, de la sala de ruedas de prensa de Bakú el miércoles, tenía muchas cosas agradables de las que hablar —ante todo, el hecho de que su futuro ya estaba resuelto—.

    Tras la carrera, Mekies reconoció que anunciar a Hadjar antes de su regreso fue intencionado. Red Bull simplemente quería aliviarle un poco la presión y demostrarle lo mucho que confiaba en él.

    Esto resulta digno de mención para un piloto que ocupa lo que, históricamente, ha sido el asiento más estresante de la Fórmula 1.

    Hadjar había estado de baja por lesión. Él mismo ha admitido ahora que la lesión se la produjo practicando boxeo. Red Bull podría haber esperado fácilmente a ver cómo se reincorporaba antes de comprometerse con él.

    En cambio, el equipo le dijo, en la práctica: confiamos en ti. El asiento es tuyo. Ya has demostrado lo suficiente. Quizá la gente realmente rinde mejor cuando sabe que se la valora.


    El propio Hadjar admitió que, en Bakú, se lo tomó deliberadamente con calma. Al principio, su prioridad era simplemente no chocar contra nada. Solo más tarde empezó a asumir riesgos, ganando confianza hasta que pudo darlo todo en la clasificación. Y entonces protagonizó la que podría decirse que es la mejor carrera de su carrera en la F1.

    Isack Hadjar, Red Bull Racing

    Isack Hadjar, Red Bull Racing

    Foto de: Alex Pantling / LAT Images vía Getty Images

    Podría haber sido diferente bajo el antiguo régimen de Red Bull. En su lugar, Hadjar podría haber regresado con dudas sobre su futuro tras la buena actuación de Liam Lawson en su ausencia. Podría haber habido comentarios públicos sobre lo acertado que fue lesionarse practicando boxeo. Quizá Hadjar habría sentido que tenía que demostrarlo todo de inmediato.

    Eso es pura especulación, por supuesto. Pero muchos pilotos de ese segundo Red Bull han caído precisamente en esa espiral: un error inicial genera presión, la presión provoca otro error y, de repente, todo se vuelve más difícil.

    Ofrecerle el contrato a Hadjar antes de Bakú parece, en retrospectiva, una jugada brillante.

    Y hablando de Lawson, por cierto…

    Ya se ha hablado mucho de lo diferente que fue su segunda etapa en Red Bull en comparación con la primera, y cada uno es libre de elegir la explicación que prefiera. Pero uno no puede evitar preguntarse si el entorno influyó de alguna manera. Las circunstancias no eran del todo diferentes. Lawson volvió a verse obligado a pilotar un coche desconocido durante un número limitado de carreras. Esta vez, sin embargo, parecía un piloto diferente.

    Quizá sea simplemente más fácil dedicarse al trabajo cuando no sientes la necesidad desesperada de demostrarlo todo en una sola carrera, una sola sesión o una sola vuelta —y cuando no existe la posibilidad de que un jefe austriaco desagradable te llame a las 6 de la mañana del día siguiente para decirte que no vales para nada.

    Nada de esto significa que Mekies sea mejor líder que Horner o Marko. Sería ridículo afirmar tal cosa. Con ambos al mando, Red Bull ganó casi todo lo que se podía ganar. A Mekies aún le queda muchísimo por hacer antes de poder aspirar siquiera a una mínima parte de sus logros.

    Isack Hadjar, Red Bull Racing

    Isack Hadjar, Red Bull Racing

    Foto de: Guido De Bortoli / LAT Images vía Getty Images

    Pero no hay una única forma correcta de dirigir un equipo de Fórmula 1. Y quizá Bakú nos haya dado otra pista de cómo está empezando a ser el Red Bull de Mekies.

    También conviene recordar que, aunque su influencia en el equipo va en aumento, el legado de Horner no ha desaparecido. Probablemente, el antiguo jefe de Red Bull también disfrutó bastante del sábado, viendo cómo los monoplazas de su antiguo equipo volaban por la recta de 2,2 km de Bakú más rápido que prácticamente cualquier otra cosa.

    La creación de Red Bull Powertrains en Milton Keynes fue, al fin y al cabo, una de las mayores apuestas de Horner. Ahora el propio Mekies describe la unidad de potencia resultante como «fantástica», mientras que el sistema actual de la FIA la ha identificado efectivamente como el punto de referencia —por muy peculiar que pueda ser dicho sistema—.

    Probablemente, Horner también disfrutó echando un vistazo a las noticias tras la carrera.

    Su nombre apareció en unas declaraciones de Fred Vasseur, quien admitió que Ferrari «no estaba trabajando con total tranquilidad» en medio de las constantes especulaciones sobre su propio futuro. Por mucho que Vasseur intentara bromear y reírse durante su rueda de prensa, Horner había conseguido claramente molestarle con su reciente entrevista en The Times —y molestar a otros jefes de equipo de F1 siempre fue algo que Horner parecía disfrutar enormemente.

    Y aún podría haber un giro divertido en la historia de Mekies y Horner.

    Christian Horner, Red Bull Racing

    Christian Horner, Red Bull Racing

    Foto de: Clive Mason – Getty Images

    El puesto de director del equipo Ferrari es uno que el propio Mekies seguramente habría codiciado durante sus años en Maranello. Al final, se marchó de Ferrari sin conseguirlo y, a través de Racing Bulls, acabó al frente de Red Bull. Ahora, Horner —el hombre cuyo antiguo puesto heredó finalmente Mekies— está siendo relacionado con el puesto en Ferrari que Mekies nunca consiguió.

    Quizá estos dos aún no hayan terminado con la historia entre ellos.

    Sigue siendo una hipótesis bastante descabellada de contemplar. Pero los nuevos tiempos exigen líderes diferentes.

    Red Bull decidió que su próxima etapa necesitaba a un francés sonriente en lugar de a un inglés agresivo y con dotes políticas. Puede que algún día Ferrari decida que necesita justo lo contrario.


  • El fútbol argentino está arruinado

    El fútbol argentino está arruinado

    Es una pena, una lástima, una malversación de emociones, un crimen de lesa futboleidad. Que en vez de poder rendirnos a la emoción por el poético tiro libre de Fideo Di María en el ángulo, y dedicarnos a desgranar los méritos de Central para festejar su 14° título, se interponga otro sentimiento. De indignación y de aflicción.

    El fútbol argentino tuvo siempre árbitros buenos y árbitros menos buenos, digamos. Y tuvo siempre quejosos de los arbitrajes cada vez que perdían. Pero un consenso tan grande, tan generalizado de que hay manipulación de partidos y resultados, como el de estos tiempos, es difícil recordar.

    Se evidencia en el manejo del VAR, que teje y desteje sus lucubraciones lejos de las canchas, en Ezeiza, sede del poder de la AFA. Lo vimos este sábado: un enorme celo para encontrar una infracción en el área de Estudiantes, convertir un toque inocuo en un foul tras una larga revisión y un repiqueteo de imágenes repetidas 12 veces en un minuto para que el árbitro entienda lo que tiene que hacer.

    Una revisión en cambio brevísima, ínfima, de 25”, cuando la potencial falta (hay imágenes drásticas) es en el área de Rosario Central. Entre una cosa y otra, un conveniente silencio cuando un jugador de Central, ya amonestado, le da un tremendo patadón a un rival que hasta admitiría revisar si no es de roja directa. Jorge Baliño, en el VAR, decide cuándo llamar y cuándo callar.

    El juez de campo, transformado en un monigote que no tiene al VAR de auxiliar, sino como patrón: Darío Herrera, en el lastimoso final de su carrera, no tiene la entereza que muestran algunos (pocos) colegas de rechazar las “órdenes” de Ezeiza. Fue siempre un juez pmico pero de cierto prestigio. Ahora lo ha despilfarrado, quizá para ir al Mundial.

    Y ya el tema no es Central o Estudiantes. Hinchas neutrales, sin simpatías por uno u otro, que querían disfrutar de una final, terminan desalentados. Ya no se puede ver el fútbol argentino.

    La búsqueda de falta en un contacto mínimo demandó casi 1'30", y otro minuto de mostrarla al árbitro.La búsqueda de falta en un contacto mínimo demandó casi 1’30», y otro minuto de mostrarla al árbitro.
    El VAR, en solo 25", desechó llamar al árbitro para revisar esta mano de Ovando.El VAR, en solo 25″, desechó llamar al árbitro para revisar esta mano de Ovando.
  • Boca fue recibido por una multitud en Rosario y espera por Racing :: Olé

    Boca fue recibido por una multitud en Rosario y espera por Racing :: Olé

    Otra vez, como de costumbre, Boca revoluciona allá donde vaya. Esta vez es nuevamente Rosario, la ciudad en la cual comenzó el ciclo del Vasco Arruabarrena con el partido ante Sarmiento en el mes de julio. Ahora el escenario es muy distinto, y por eso el entusiasmo -además del mero hecho de buscar una foto con los ídolos- tiene que ver con la expectativa que despierta el momento del equipo.

    La gente de Boca espera en Rosario.La gente de Boca espera en Rosario.

    La salida del plantel desde Ezeiza fue alrededor de las 14 horas, luego de la práctica matutina y del almuerzo. Y la estimación de que -poco más de dos horas después- los jugadores llegaran hasta el hotel situado en el ingreso de la ciudad, fue provocando que cada vez más gente se sume a una previa bien ruidosa y colorida.

    Leandro Brey será titular ante Racing.Leandro Brey será titular ante Racing.

    Una escena cada vez más repetida en las últimas semanas, producto de los viajes que se acumulan entre todas las competencias que tienen al Xeneize en un momento clave del semestre. Y que como siempre tiene en Leandro Paredes a una figura central. Tanto que -en el momento en el que el plantel bajó del primero de los dos micros que trasladaron a la delegación desde el aeropuerto- los alaridos directamente parecían referenciar a una estrella de rock.

    El Vasco también cumplió con el rito de las fotos y las firmas.El Vasco también cumplió con el rito de las fotos y las firmas.
    La llegada de Boca a Rosario.La llegada de Boca a Rosario.

    Como de costumbre, los futbolistas se dirigieron a las vallas que dividían al público para cumplir con el ritual de las fotos, mientras algunos de ellos (además del propio DT) se acercaban a otro sector, donde aguardaban hinchas en sus sillas de ruedas. La escena se extendió por alrededor de 10 minutos, antes de que el plantel -acompañado por el presidente Juan Román Riquelme- ingresara ya en el hotel para empezar a descansar de cara al partido.

    Una multitud esperó a Boca

    Con Paredes a la cabeza, los jugadores de Boca están saludando a los hinchas en Rosario @nicolaroccanarvaez | @gonzalosuli | @NicoMontala – enviados Olé

    Con una multitud alentando, Rodolfo Arruabarrena aprovechó a repartir saludos y firmó algunas camisetas de los hinchas de Boca @nicolaroccanarvaez | @gonzalosuli | @nicomontala – enviados Olé

    @nicolaroccanarvaez | @gonzalosuli | @NicoMontala – enviados Olé

    @nicolaroccanarvaez | @gonzalosuli | @NicoMontala – enviados Olé

    La lista de concentrados de Boca

    Arqueros: Leandro Brey y Javier García.

    Defensores: Leandro Lozano, Dylan Gorosito, Lautaro Di Lollo, Nicolás Figal, Marco Pellegrino, Facundo Herrera, Lautaro Blanco, Malcom Braida, Ayrton Costa y Matías Satas.

    Volantes: Leandro Paredes, Milton Delgado, Santiago Ascacibar, Tomás Belmonte, Williams Alarcón, Carlos Palacios, Alan Velasco, Sebastián Villa, Leonel Flores, Camilo Rey Domenech, Rodrigo Battaglia, .

    Delanteros: Miguel Merentiel, Ángel Romero, Milton Giménez, Rodrigo Bacidalupe y Enner Valencia.

  • Challenger Buenos Aires: Alex Barrena y Facundo Mena definen el título

    Challenger Buenos Aires: Alex Barrena y Facundo Mena definen el título

    El Challenger de Buenos Aires tendrá un campeón nacional. Este domingo Alex Barrena y Facundo Mena disputarán la final del certamen que se disputa sobre las canchas de polvo de ladrillo del Racket Club.

    Barrena, ocupa el puesto 240 del mundo, disputará por segunda temporada consecutiva la final del Challenger de Buenos Aires, perdió el partido decisivo frente a Román Burruchaga (56°). El tenista argentino venció en semifinales al argentino que compite bajo la bandera uruguaya Joaquín Aguilar Cardozo (384°), proveniente de la clasificación, por 6-4 y 6-3 y volvió a meterse en la definición del certamen.

    Aguilar Cardozo llegaba al duelo con una racha de 25 triunfos consecutivos y cuatro títulos conquistados -los M15 de Villa Constitución, Asunción en dos ocasiones, y Mar del Plata– pero Barrena logró cortar su gran momento y se quedó con el pase a la final. “Estoy en la final, así que, nada, lógicamente me veo con chances de ganar el torneo, ya me queda un partido, nada más. También he ganado torneos en Argentina, así que eso me potencia más y creo que estoy muy preparado”, aseguró.

    El bonaerense atraviesa una segunda mitad de temporada positiva y encontró regularidad en las últimas semanas. “La verdad que la segunda mitad del año ha sido muy buena, de los últimos cinco torneos hice tres semifinales, en este estoy en la final, creo que vengo siendo bastante regular en esta parte del año. Esperemos que esto se mantenga así, así sumo más puntos y mejoro cada día más”, explicó.

    Por segunda temporada consecutiva, Alex Barrena disputará la final del Challenger de Buenos Aires (Crédito: Challenger Buenos Aires)

    Barrena también destacó uno de los aspectos que busca consolidar en su juego: la regularidad. “Es más que nada mental, es un tema de ser un poco más regular y no ser una montaña rusa constantemente. Ya en este nivel todos juegan bien al tenis, lo que cambia es la cabeza. Un ochenta del mundo capaz que no se diferencie tanto con un ciento cincuenta, tenísticamente hablando, pero mentalmente es bastante superior y creo que eso es lo que más marca la diferencia”, analizó.

    En la definición, Barrena se enfrentará a su compatriota Facundo Mena (220°), quien superó en la otra semifinal al brasileño Pedro Boscardin Dias (284°) por un contundente 7-5 y 6-0. A sus 34 años, el tenista oriundo de Temperley continúa dando pelea en el circuito, donde acumula cinco títulos en la categoría. El último lo consiguió hace algunas semanas en Porto, Portugal.

    Mena explicó cuál fue el momento clave que le permitió cambiar el desarrollo del partido ante el brasileño: “El quiebre fue desde lo mental, el partido había arrancado muy distinto a cómo lo había planeado y había mucho viento. Tuve que trabajarlo hasta poder darlo vuelta. No estaba conectado ni sentía la tensión corporal y eso me complicaba mucho; cuando gané el primer game le dije a mi padrino que si sacaba dos por sets, firmaba. Pero me liberé desde ahí, pude mantenerme sólido”.

    De cara a la final frente a Barrena, el argentino destacó el significado especial que tendrá el encuentro, tanto por el escenario como por el acompañamiento de su gente: “Es uno de los partidos más importantes de mi carrera por el lugar y jugar con mi gente. Estar viviendo después de los 32 años todo lo que estoy viviendo es hermoso, me estoy dando la oportunidad de disfrutar en un gran nivel”.

    El partido está programado para este domingo en la cancha principal a partir de las 13:00 (hora argentina) y se podrá ver en vivo por la pantalla de Dsports 2.

  • Regional Amateur: Atlético Paraná y Neuquen avanzaron de fase

    Regional Amateur: Atlético Paraná y Neuquen avanzaron de fase

    Se disputó la quinta fecha de la Zona 5, de la Región Litoral Sur, del Torneo Regional Federal Amateur y dos representantes de la Liga Paranaense de Fútbol se instalaron en la siguiente instancia, una fecha antes de finalizar la fase clasificatoria: Atlético Paraná y Neuquen.

    En uno de los partidos de este sábado por la tarde, Atlético Neuquen Club superó por 3 a 2 a Don Bosco, de visitante en el estadio Carlos Federik. Los goles del Pingüi fueron anotados por Franco Deboli, por duplicado, y Federico Sangoy. Para el dueño de casa, en tanto, anotó Ángel López en dos ocasiones.

    El equipo Salesiano finalizó el partido con 10 futbolistas por la expulsión de Gustavo Caimero, En el restante juego del grupo, Atlético Paraná y Belgrano no se sacaron ventajas e igualaron 1 a 1 en el estadio Pedro Mutio. Para el Gato marcó Francisco Giaccio; en tanto que el Mondonguero empató a través de Alan Medina.En la última fecha, Neuquen será local de Belgrano, mientras que el Rojiblanco será anfitrión de Don Bosco. 

  • Copetti sobre el pmico penal en la consagración de Rosario Central: «Simulada imposible…»

    Copetti sobre el pmico penal en la consagración de Rosario Central: «Simulada imposible…»

    El penal que Darío Herrera sancionó a favor de Rosario Central en la final de la Supercopa Internacional ante Estudiantes fue uno de los grandes focos de discusión de la tarde. La acción tuvo como protagonistas a Enzo Copetti y Leandro González Pírez: el delantero del Canalla cayó dentro del área después de un contacto con el defensor del Pincha y, tras el llamado del VAR, el árbitro revisó la jugada y terminó cobrando la infracción.

    Después del partido, Copetti se refirió a la jugada que generó los reclamos de todo Estudiantes y explicó cómo vivió el contacto. El delantero sostuvo que recibió el golpe en una zona de la pierna y que por eso terminó cayendo dentro del área. Su relato llegó en medio de una discusión que continuó incluso después del encuentro, con fuertes cuestionamientos del Pincha hacia la actuación de Herrera y del VAR.

    «Él quiere despejar y me lleva puesto en el tendón, me pegó con todo», declaró un eufórico Copetti entre festejos por la consagración del cuadro rosarino por la Supercopa Internacional ante el Pincha.

    Gonzalez Pires lo toca a Copetti y el arbitro cobra penal.Gonzalez Pires lo toca a Copetti y el arbitro cobra penal.

    En esa línea, en diálogo con ESPN, el delantero siguió: «A mí él me pega abajo. Al ganarle la posición, él me lleva puesto con todo al querer despejar. Simulada imposible porque me llevó puesto, ja».

    La secuencia se produjo cuando se jugaban 51 minutos del primer tiempo, ya en el tiempo adicionado. González Pírez seguía de cerca a Copetti y, en la disputa, hubo un contacto sobre la pierna del atacante de Central. Herrera dejó continuar inicialmente, pero la intervención de Jorge Baliño desde el VAR provocó que el juez se acercara al monitor para revisar las imágenes desde distintos ángulos.

    Tras observar la repetición, Herrera modificó su decisión inicial y sancionó penal al considerar que el defensor de Estudiantes había cometido una falta imprudente. La explicación oficial del árbitro fue que había detectado un contacto que no había advertido en tiempo real. Di María se hizo cargo de la ejecución y convirtió con un remate a la izquierda de Fernando Muslera para darle vuelta el partido.

    "Es toda tuya", le gritó Verón a Herrera,«Es toda tuya», le gritó Verón a Herrera,

    La jugada quedó todavía más instalada por el contexto que tuvo la final. Estudiantes terminó perdiendo 3-1 ante Central y expresó su malestar por diferentes decisiones arbitrales. Además del penal sobre Copetti, el Pincha reclamó una expulsión de Elías Verón y una supuesta mano de Ignacio Ovando dentro del área, aunque el análisis posterior de la jugada consideró que ninguno de esos contactos debía derivar en una sanción penal en el segundo caso.

    Rosario Central Estudiantes. Foto : Rodrigo DoradoRosario Central Estudiantes. Foto : Rodrigo Dorado

    Con el título finalmente en manos de Rosario Central, el penal sobre Copetti quedó como una de las imágenes centrales de una final que terminó envuelta en pmica y con incidentes entre los futbolistas. El delantero del Canalla, protagonista directo de la acción, dio su versión sobre el contacto que terminó inclinando el partido y volvió a poner bajo la lupa una de las jugadas más discutidas de la consagración rosarina.

    La particular premiación en Santiago del Estero

    La final que Rosario Central le ganó a Estudiantes

  • Histórico: el tenis argentino ganó ocho medallas en los Juegos Suramericanos de Santa Fe

    Histórico: el tenis argentino ganó ocho medallas en los Juegos Suramericanos de Santa Fe

    El tenis argentino tuvo una destacada actuación en los XIII Juegos Suramericanos de Santa Fe, disputados sobre las canchas de polvo de ladrillo del Hipódromo Óvalo, ubicado en el corazón del Parque Independencia de Rosario, con un total de ocho medallas.

    La delegación nacional consiguió quedarse con los tres lugares del podio en singles masculino: Lautaro Midón se consagró campeón y ganó la medalla de oro, Juan Manuel La Serna obtuvo la de plata y Luciano Ambrogi alcanzó la de bronce. Además, Jazmín Ortenzi se quedó con la de plata y Luciana Moyano con la de bronce en singles femenino.

    La final de caballeros la disputaron dos de las grandes promesas del tenis nacional. Midón, ocupa el puesto 197 del escalafón mundial, mientras que La Serna (280°) hace una semana fue sparring del equipo argentino de Copa Davis que derrotó a Turquía como local en Neuquén por 3-1, por el Grupo Mundial I.

    El duelo entre dos grandes amigos quedó en manos del correntino, que venció al catamarqueño en sets corridos por 6-3 y 6-2. “Es la primera vez que gano una medalla de oro individual. Siempre había perdido las finales y siento que hoy me saqué una espina. Es una felicidad absoluta. Es muy lindo que los Juegos se hayan podido hacer acá, en Argentina. Además, tuve la posibilidad de que vinieran mi familia y gente de Corrientes a apoyarme”, fueron las palabras del flamante campeón.

    Cabe destacar que los finalistas del singles masculino de los Juegos Suramericanos, Midón y La Serna, también fueron los dos primeros ganadores de la Beca Galperin al Mérito, cuya primera edición, realizada en 2025, premió a los tenistas argentinos menores de 22 años que más puntos ATP sumaron en torneos internacionales disputados en el país. Midón terminó en el primer lugar, con 110 puntos, y recibió 60.000 dólares, mientras que La Serna fue segundo, con 53 unidades, y obtuvo 40.000 dólares.

    Lautaro Midón Juan Manuel La Serna y Luciano Ambrogi le dieron  las medallas al tenis nacional (Crédito: Gustavo Villordo)

    La iniciativa impulsada por Marcos Galperin, con el aval y la supervisión de la Asociación Argentina de Tenis, continúa en 2026 con un nuevo formato. Se mantienen los premios de 60.000 y 40.000 dólares para los dos primeros del ranking, pero se sumarán cuatro participantes al Masters al Mérito Marcos Galperin, que se disputará durante La Semana del Tenis. Los cinco mejores del ranking y un invitado competirán por 35.000 dólares adicionales, de acuerdo con sus resultados en el torneo.

    Por la medalla de bronce, Ambrogi (319°) tuvo un destacado encuentro al vencer al venezolano John Echeverria por 7-6(5) y 6-3.

    En la rama femenina, Jazmín Ortenzi (151° ranking WTA) cerró su participación en los Juegos Suramericanos con la medalla de plata. La tenista nacional, nacida en Chilecito, La Rioja, tuvo una destacada semana en Rosario, aunque cayó en la final frente a la peruana Dana Guzmán (484°) por 6-0 y 6-3.

    Por su parte, Luciana Moyano (563°) fue otra de las representantes argentinas que logró subirse al podio. La cordobesa se quedó con la medalla de bronce tras vencer a la guyanesa Sachia Vickery, (688°) quien se retiró cuando el marcador estaba 6-2 y 2-0 a favor de la argentina.

    Jazmín Ortenzi y Luciana Moyano en la premiación de los Juegos Suramericanos (Crédito: Gustavo Villordo)

    La dupla femenina conformada por Luisina Giovannini (210°) y Ortenzi se quedó con la medalla de oro tras derrotar en la final a las chilenas Jimar Gerald (832°) y Antonia Vergara (388°) por 6-2 y 6-4.

    No obstante, Midón y La Serna obtuvieron la medalla de plata al caer en el partido decisivo frente a los colombianos Juan Sebastián Gómez (607°) y Cristián Rodríguez (1719°) por 2-6, 7-6(11) y 10-7.

    En el dobles mixto, Ambrogi y Moyano también conquistaron la medalla de plata luego de perder en la final frente a los chilenos Fernanda Labraña (452°) y Matías Soto (246°) por 6-3 y 6-2.

    Esta edición dejó un dato histórico para el tenis argentino siendo la tercera vez que la delegación nacional alcanza las ocho medallas en los Juegos Suramericanos, después de haberlo logrado en 1978 y 1998. Sin embargo, la comparación debe hacerse teniendo en cuenta que por entonces había más posibilidades de subir al podio ya que se podían conseguir hasta 12 medallas, mientras que en esta edición el máximo era de nueve.

    La diferencia se explica porque anteriormente también se disputaban las competencias por equipos masculina y femenina y cada país podía presentar dos parejas en el dobles mixto.

    Eddie Fiumara, Director Deportivo de la Asociación Argentina de Tenis

    Sobre los logros conseguidos, el Director Deportivo de la Asociación Argentina de Tenis, Eddie Fiumara, expresó: “Los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 nos dejan la enorme satisfacción de haber visto al tenis argentino como protagonista y representando a nuestro país de la mejor manera. La dimensión de esta actuación queda reflejada en un dato contundente: la final de singles masculino fue íntegramente argentina y hubo presencia nacional en las definiciones de todas las modalidades”.

    En ese sentido, Fiumara destacó el trabajo que existe detrás de cada resultado y remarcó el valor que tienen las medallas obtenidas: “Estos resultados tienen un significado muy especial. Detrás de cada medalla hay jugadores, entrenadores, equipos de trabajo, planificación y muchas horas dedicadas al desarrollo de nuestros tenistas”.

    El director deportivo también puso el foco en el compromiso de los representantes argentinos durante la competencia: “Quiero destacar especialmente el compromiso de cada uno de los jugadores y jugadoras, de las chicas y los chicos que representaron a la Argentina y asumieron ese desafío con enorme responsabilidad, entrega y profesionalismo. Cada partido, cada entrenamiento y cada instancia de competencia reflejó el orgullo de vestir nuestra bandera”.

    Por último, Eddie extendió el reconocimiento a todos los integrantes del equipo que hicieron posible esta actuación y valoró el trabajo que se realiza para el crecimiento de la disciplina: “Los logros pertenecen principalmente a los jugadores, que representan nuestra bandera en la cancha, pero también a todos los que trabajamos por el crecimiento del tenis argentino. Seguimos trabajando y construyendo, con la convicción de continuar apostando al tenis argentino”.

  • Pasillo violento: la bochornosa batalla entre futbolistas de Estudiantes y Central en Santiago

    Pasillo violento: la bochornosa batalla entre futbolistas de Estudiantes y Central en Santiago

    Una batahola en una olla a presión que acaba de estallar. Una ruta al vestuario que se transforma en pasarela transitada a toda velocidad por futbolistas en tapones, enfurecidos. De un lado y del otro. En una zona mixta que antecede a los vestuarios que de repente se transforma en ring. Vuelan trompadas, insultos. Sobrevuela la ira. La chispa, un gesto de Agustín Sández tras el 3-1, terminó de encender el ambiente. El catalizador había sido otro. La pmica del penal del 2-1. El clima a pasillo-gate reavivado en la previa. La tensión con la que se disputó la final de Santiago del Estero.

    El cocktail emocional llevó a eso. A que en el Madre de Ciudades se diera un escenario bochornoso. Con jugadores agrediéndose entre todos, pocos frenando: la intermediación de los dirigentes de ambos clubes, pese a la tensión latente, contribuyó a que todo se calmara. Pero fueron varios minutos de enojo, de piñas revoleadas. De estallido irrefrenable: tal fue el clic que Darío Herrera de repente se quedó en el campo de juego con una tarjeta en la mano y con apenas un puñado de futbolistas de ambos equipos en cancha tras el tercero de Central.

    Rosario Central Estudiantes. Foto : Rodrigo DoradoRosario Central Estudiantes. Foto : Rodrigo Dorado

    Cuentan los testigos que la escena fue impropia incluso de las habituales grescas del fútbol doméstico: si bien se registraron en distintas oportunidades broncas de este estilo entre uno o dos futbolistas de cada cuadro en un encuentro caliente, lo que se vivió en ese trayecto entre la gramilla y los camarines fue diferente a todo. Por la violencia que flotaba. Por la descarga de tensiones, completamente objetable. De nuevo un pasillo, paradójicamente, aunque no pacífico.

    Un escándalo que continuó luego con la salida al campo de juego de Juan Sebastián Verón acusando a Herrera de “ladrón” luego de culparlo por el hervidero y que tendrá consecuencias: según pudo averiguar , el cuerpo arbitral informará a los futbolistas -se presume, de ambos clubes- por lo ocurrido en Santiago del Estero. Un juez que en la víspera, por caso, había tenido en el hotel un encontronazo con hinchas de EDLP. Otro síntoma de cuán caliente estaba el ambiente, independientemente de los 38° de sensación térmica.

    Explotó todo. El partido, “suspendido”. Las aguas, calmándose poco a poco cuando todos los protagonistas regresaron al terreno de juego para la premiación. Casi surrealista: durante la entrega de medallas a los árbitros, los jugadores de Estudiantes aplaudieron con sorna el gesto de Claudio Tapia, quien no había estado en la tarima al coronar con la de plata a los subcampeones. Parte de una escena final que no debería repetirse.

    El lío entre Estudiantes y Central (Fotobaires).El lío entre Estudiantes y Central (Fotobaires).