Quien venía sosteniendo que el desarrollo a lo largo de la temporada 2026 sería determinante para el resultado final, no se equivocó por mucho. Kimi Antonelli, en el Gran Premio de Estados Unidos en Austin, podría sentenciar el campeonato mundial con cinco carreras de anticipación, o tal vez menos ante la crisis en Medio Oriente.
No sería un récord, ya que Michael Schumacher en 2002 con el Ferrari F2002 liquidó las cuentas del título en el GP de Francia en Magny-Cours cuando aún faltaban seis carreras para el final.
El boloñés, ganador hasta ahora en ocho de las diecisiete carreras disputadas, ha capitalizado la superioridad técnica del Mercedes W17 que, especialmente en la primera parte del campeonato, dominó la parrilla con una clara ventaja en la unidad de potencia, combinada con un excelente chasis y una sólida aerodinámica.
El equipo de Brackley, a diferencia de las otras tres escuderías punteras (Ferrari, Red Bull y McLaren) que buscaron fraccionar las mejoras con frecuentes paquetes evolutivos, prefirió concentrar las intervenciones más importantes en pocos momentos de la temporada: el primero fue en Canadá, el segundo más modesto en Bélgica y el último en Azerbaiyán. El paquete de baja carga llevado a Spa-Francorchamps no entusiasmo a los pilotos de Toto Wolff y no se volvió a ver en Monza, mientras que el que apareció en Bakú, al menos inicialmente, no estaba previsto en los planes de la Estrella.
Max Verstappen, Red Bull Racing
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El personal dirigido por James Allison y Simone Resta prefirió adelantar algunos conceptos que habrían estado destinados a 2027 en un intento de contener lo que, en verano, parecía el inicio de una remontada de McLaren, que se había impuesto con Lando Norris en Hungría y Holanda.
Por su parte, la escuadra de Woking parece haber perdido el hilo del desarrollo con la última actualización que cambió la filosofía aerodinamica del MCL40, gracias a pontones más perfilados de nuevo diseño, asociados a un fondo, bargeboards y cubierta de motor revisados. Lando Norris y Oscar Piastri achacan al monoplaza papaya el haberse vuelto difícil de conducir y afirman que, al buscar el límite, corren el riesgo de cometer más errores.
Quien ha dado un golpe sobre la mesa, en cambio, es Red Bull: Max Verstappen es el piloto que más puntos ha sumado desde el GP de Italia. El holandés ha cosechado 109 unidades, superando incluso a Kimi Antonelli, segundo con 98 puntos, seguido por Charles Leclerc tercero con Ferrari con 60 y George Russell con 55, mientras que Lewis Hamilton se quedó en 46 puntos, con la dupla en declive de McLaren que no fue más allá de los 42 puntos con Norris y 32 con Piastri.
Lewis Hamilton, Ferrari, Lando Norris, McLaren
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El tetracampeón del mundo ha encadenado una espléndida racha de podios: tercero en Monza y luego dos segundos puestos en Madring y Bakú, antes de regresar a la victoria en Sepang y Singapur. Un crecimiento de desarrollo que culminó en la capital azerbaiyana con la introducción del último paquete de novedades: si McLaren falló en la evolución del MCL40, Red Bull encontró el camino correcto. La drástica reducción de peso (el RB22 nació con más de 15 kg de sobrepeso, lo que costaba al menos medio segundo por vuelta) asociada al desarrollo aerodinámico permitió al equipo de Milton Keynes encontrar un buen balance que le ha permitido a Verstappen volver a ganar dos Grandes Premios y una carrera corta.
En este momento, Red Bull representa la nueva referencia técnica del Gran Circo. Y quien lo dice sin rodeos es George Russell. El sobrepaso sobre Mercedes es medible: el equipo de la Estrella intentó reaccionar con una actualización que no dio de inmediato los resultados esperados, aunque guarda en sus entrañas tres décimas de rendimiento puro. Es probable que Mercedes haya adelantado soluciones pensadas inicialmente para una primera versión del W18 de 2027.
Antonelli, en la nueva versión del W17, probó durante un par de tandas en la FP1 de Singapur un ala delantera inédita que luego fue guardada en el congelador, ya que está destinada para Austin. En Estados Unidos, Ferrari también tendrá la última evolución del SF-26 para este año, por lo que la escuadra roja confía en dar el salto de calidad para aspirar a su tercera victoria, pero Red Bull cuenta con haber encontrado un valioso equilibrio que le permite no solo potenciar a Super Max, sino también darle grandes satisfacciones a Isack Hadjar.
Y no lo oculta ni siquiera Laurent Mekies, director del equipo de Milton Keynes: “Podemos ganar en cualquier sitio» —admitió el francés—, «pero los demás seguirán desarrollando. Hemos tenido la velocidad necesaria para pelear por el triunfo y los circuitos (Sepang y Singapur) son lo suficientemente diferentes entre sí como para pensar que el monoplaza puede ser competitivo también en otro tipo de trazados. Es lo que pensamos nosotros también, considerando lo que hemos demostrado”.
Red Bull logró llevar a lo más alto su unidad de potencia en su debut apenas en el 16º GP. El equipo supo construir monoplazas ganadores con el ingenio de Adrian Newey, opacando a marcas históricas del automovilismo. Con el reglamento de 2026 se convirtieron en fabricantes de motores e inmediatamente la FIA les reconoció el papel de punto de referencia para el motor endotérmico de 6 cilindros, considerando al DM01, realizado en colaboración con Ford, la referencia en base a la cual conceder las ADUO (Additional Development and Upgrade Opportunities) a sus rivales.
Red Bull, adquiriendo la experiencia de Mercedes tras la llegada de Ben Hodgkinson y su equipo desde Brixworth, ha logrado un verdadero milagro. El RB22 nació mal, pero ahora se ha convertido en el auto de referencia, encontrando virtudes que permanecieron ocultas durante demasiado tiempo.
Andrea Kimi Antonelli, Mercedes
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Verstappen se postula para una enésima remontada con el objetivo de aspirar al segundo puesto en el mundial de pilotos (George Russell está a solo 17 puntos), mientras que el equipo de Milton Keynes puede aspirar a rebasar a McLaren en el mundial de constructores por la tercera posición, al estar a solo siete puntos de distancia.
Parecía que Red Bull se había equivocado con el auto para el nuevo reglamento, habiendo restado quizás demasiado tiempo al desarrollo del RB22 por seguir a finales del año pasado al último auto de efecto suelo en la persecución a Norris, pero el grupo técnico de Pierre Waché ha reencontrado la senda principal. Y si consideramos que en Milton Keynes están ultimando el nuevo túnel de viento que sustituirá al obsoleto de Bedford (construido en los años 40), es fácil esperar un equipo sumamente agresivo.

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